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La marrana negra de la música rosa

Recientemente el grupo de indie-rock Metric –por alguna razón muy expuesto en este blog– publicó el video oficial de Lost Kitten. La banda canadiense decidió grabar el video de esta canción en México. En éste se observan las calles del centro histórico, los parabuses verdes de las avenidas concurridas, tianguis pintados con su típico color rosa anaranjado y finalmente el canal de Xochimilco. La cotidianidad del país en una expresión muy pocas veces seleccionada.

Algo que llamó mi atención inmediatamente fue naturalmente el gran contraste que sale a relucir. Algo que he notado –al menos en la experiencia que he tenido– es que el tema de las “vestidas” es algo muy delicado en la sociedad del país. Que no se hable sobre hombres que se visten como mujeres o que utilizan accesorios únicos de de ellas porque el ambiente se transforma. Y de repente llega este grupo de música y graba a un hombre moreno y alto en tacones caminando por el centro y ¡transeúntes tomando un roll activo en la grabación!

Las costumbres o estilos de vida que enfrentan la forma de vida ortodoxa no siempre son recibidos con brazos abiertos. Desde nuestro lenguaje observamos una inclinación hacia la marginación de los mariconeshacia la exclusión  de los putos. Y sin embargo, durante la filmación de la grabación se dice no hubo ningún inconveniente. En el video los espectadores fueron promotores de la ambientación del video: quien personificaba al alto hombre en tacones era llamado El Guapo mientras recorría las calles del Distrito Federal. Él también adopta una postura de orgullo e importante destacar que jamás baja la mirada –según yo muy certero a la realidad–.

La escena del video, podría decir yo, fue sacada de un cuento inédito de Carlos Velázquez. Este autor norteño tiene el sello distintivo de escribir desde afuera, desde los llamados grupos vulnerables. 

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En su libro de cuentos La Marrana Negra de la Literatura Rosa nos enseña pasajes llenos de una cotidianidad que parece irreal. Prostitutas bisexuales, trata de personas, hombres que odian a su esposa y se visten como bebes mientras finge un amigo amamantarlo y , por su puesto, cerdas con un nivel erótico extremo. Micro-realidades que aunque ninguno haya vivido tal vez en carne y hueso son totalmente concebibles en nuestra sociedad.

En el video de Metric podemos observar que sobre la historia principal que trata Este autor maneja una estructura muy rica en el sentido de que es un reto para los Sobre la búsqueda del joven por su madre se escabullen en ocasiones diálogos con Lectores y que no solamente se cuenta con una temporalidad lineal. Muchas veces Transeúntes o comerciantes. También hay veces en las que sobresale la voz Del los pensamientos de los personajes toman la escena abruptamente, interrumpiendo Hombre sobre la de la canción e incluso hacen un unísono. Es ahí cuando los niveles A otra voz narrativa como si no importase que ahí estuviesen. Tres personajes hablan al Líricos se cruzan.
Mismo tiempo y ningún signo de puntuación nos lo marca.

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¿Quién sabe? Lo cotidiano suena raro en nuestros tiempos. Tacones. Tal vez México no es lo que se cree. Lúgubre Muchas veces recibimos sorpresas. Panorama. El presentimiento me agrada. Caballo.

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Del optimismo o la buena voluntad

En el centro de Coyoacan en el ala derecha de la Iglesia. Un organillero (ERICK) trabaja. Su cilindro es sostenido sólo per él y no tiene acompañante. Sobre el organillo se encuentre el sombrero de su uniforme en el cual la gente deposita su cooperación a quienes ejercen el oficio de ERICK. A ERICK se le pide ser entrevistado por ENTREVISTADOR y STAFF para un proyecto escolar. En el lugar no hay nadie a menos de 3m de ellos. ERICK acepta e inicia a ser grabada la entrevista:

ENTREVISTADOR.– ¿Cuál es tu nombre?

ERICK.– Erick

ENTREVISTADOR.– ¿Cuántos años tienes

ERICK.– Treinta

ENTREVISTADOR.–¿Es organillero… o tiene alguna otra actividad económica?

ERICK.–No. Soy organillero.

ENTREVISTADOR.– ¿Usted, de dónde es originario?

ERICK.– Del Distrito Federal

ENTREVISTADOR.– ¿De qué delegación?

ERICK.–Iztapalapa

ENTREVISTADOR.–(Asintiendo) Iztapalapa (Pausa) ¿Y por qué se dedica a esta actividad?

ERICK.– Bueno, pues hace mucho tiempo yo empecé a los trece años, a trabajar en esto. Fue el primer trabajo que encontré y me gustó.

ENTREVISTADOR.– ¿Y cómo lo localizó, o sea, cómo empezó?

ERICK.– Por mi hermana que era secretaria del dueño de los aparatos.

Embajador de Alemania en México

Embajador de Alemania en México

ENTREVISTADOR.–Ok. Y ahora sobre una visión general de México. ¿Usted –a rasgos generales– qué piensa de México? (Explicándose) A rasgos generales; de México ¿qué piensa?

ERICK.–(A sí mismo) ¿A rasgos generales? (Al ENTREVISTADOR) Pues no. Pues yo pienso que está muy bien en la forma de las personas. Pero en la forma política se encuentra un poco mal.

Ambos ríen

ENTREVISTADOR.–¿Y qué es lo que más te gusta del país?

ERICK.–Que somos libres los mexicanos.

ENTREVISTADOR.– ¿Usted considera que somos libres?

ERICK.–Los mexicanos sí

ENTREVISTADOR.– ¿Y quien no?

ERICK.–Los mexicanos somos libres aquí en el distrito federal. Lo que es en la parte de México. Yo siento que allá afuera ya no.

ENTREVISTADOR.– (Afirmando la aseveración) Allá en provincia es diferente

ERICK.– Allá es diferente

ENTREVISTADOR.– ¿Sólo ha vivido aquí?

ERICK.–No, en el estado también

ENTREVISTADOR.–¿También?

ERICK.– Sí

ENTREVISTADOR.– ¿Y cambia mucho eso?

ERICK.– Sí. Cambia mucho

ENTREVISTADOR.– ¿En la gente?

ERICK.–(Asintiendo) La gente. La gente es muy diferente. (Sonriendo) Como que cada quien agarra una cultura diferente (ENTREVISTADOR ríe con ERICK) Sí, en serio

ENTREVISTADOR.– ¿Oye, y qué es lo que menos te gusta?

ERICK.– ¿Lo que menos me gusta? (Pausa) Hmmm

ENTREVISTADOR.– Mencionaba la política hace rato.

ERICK.– Pues lo que menos me gusta es que sean groseros. La gente que sea grosera.

ENTREVISTADOR.– (Antes de que ERICK termine de contestar) Como el vocabulario o la…

ERICK.– (Empalmando la respuesta pregunta) Como la actitud más que nada. Por que el vocabulario ahora sí que es, es infinidad ¿ no? Pero las personas. Que tengan una mala… un mal día. O sea que amanezcan de malas; que todo el tiempo anden enojados. Eso es lo que más me molestaría.

ENTREVISTADOR.– ¿Y entonces tu país te gusta tal y como está?

ERICK.– (Seguro de su respuesta) Tal y como está. Sí

ENTREVISTADOR.– (Sin terminar la pregunta) ¿Sin cambios…?

ERICK.–No, al contrario. Yo siento que no debería haber cambios, debería de haber (Pausa para pensar) restaurar todo lo que está.

ENTREVISTADOR.– Ok. Y bueno ¿Para ti qué es ser mexicano?

ERICK.– (Para sí mismo) ¿Para mí qué es ser mexicano? (Para ENTREVISTADOR) No sé. No me lo había preguntado hasta ahorita. ¿Para mí qué es ser mexicano? No, no sé. La verdad no.

ENTREVISTADOR.– (Sin completar una oración) ¿La comida…?

ERICK.–Pues a lo mejor y mi cilindro, ¿no? Porque ya es pare de México el cilindro. Eso es ser mexicano.

ENTREVISTADOR.– ¿Te sabes un poco de la historia del cilindro?

ERICK.– ¡Claro! ¡Claro que sí!

ENTREVISTADOR.– ¿Me ayudas?

ERICK.– ¡Cómo no! En el siglo XV se inventaron los cilindros en Alemania. La familia Warner los hizo y después en 1809 –para ser exacto– vino aquí a poner su industria en Guadalajara, Puebla y el Distrito Federal. Y ya eso (Limpia su garganta) se lo adjudicaron los españoles y Villa rescato a los…

ENTREVISTADOR.– (Interrumpiendo) Oye me llegó un rumor de que el uniforme que tu traes…

ERICK.– (Adivinando la pregunta de ENTREVISTADOR) Somos los DORADOS DE VILLA. Representantes al señor Francisco Villa

ENTREVISTADOR.– Entonces eso sí te ayuda a representarte como mexicano. O sea tienes una historia, un trasfondo.

ERICK.– (Sin que ENTREVISTADOR termine) ¡Claro! Bueno me identifico. Falta que la gente…

ENTREVISTADOR.– (Infiriendo la respuesta de Erick) Lo conozca más.

ERICK.– Lo conozca más. Y se involucre un poco más en esto porque no sabían tampoco, bueno la gente no sabe por qué estamos de baige.

ENTREVISTADOR.– Ah, bueno. ¿Oye y puedes ayudarme dando un ejemplo, un símbolo, una palabra, alguna actitud que identifique en general a los mexicanos?

ERICK.– Pues “Qué chido”

ENTREVISTADOR.– ¿ “Qué chido”?

ERICK.– Pues sí (Ríe) Es una palabra común. La dicen ¡Todos!

ENTREVISTADOR.– (Dubitativo) Sí? ¿Incluso también los del Estado?

ERICK.– (Lapidariamente) Incluso los del Estado. Ricos y pobres.

ENTREVISTADOR.– ¿No sólo aquí en el D.F?

ERICK.– No, no, no. Todos la usan. Qué chido. (Ríe ENTREVISTADOR) Sí, en serio.

ENTREVISTADOR.– Bueno y algo más como de perspectiva política. Y creo que voy a repetir la pregunta: ¿Tú en serio crees que México es libre después de 200 años de Independencia?

ERICK.– Ya enfocándose a eso, enfocándose a la pregunta que me hiciste: No, no somos libres. Nosotros somos libes así (Dudando) podríase decir pero realmente no, como que no respetan la ley. Los mismos del alto mando. Como que nos hacen menos a los mexicanos, más que a los extranjeros. Como que siento que uno se anda paseando como Juan por su casa y luego (Ríe ENTREVISTADOR) Te digo porque yo luego, los indígenas andan vendiendo sus cositas y los corren y hay otras personas que vienen del extranjero ¡y no les dicen nada! Entonces ya no sé si somos libres nosotros, o son libres ellos. O sea ya enfocándose más en la palabra.

ENTREVISTADOR.– Y bueno, igual una pregunta como histórica. ¿Hay algún momento, o evento que te haya gustado que digas: “Por ese momento histórico, ¡Me gusta ser mexicano!”?

ERICK.– Para sí mismo) “Por ese momento histórico …”Sí (Para ENTREVISTADOR) Sí, sí cómo no. El levantamiento de guerra que se hizo.

ENTREVISTADOR.– (Con voz de duda) ¿El de la Independencia?¿La revolución?

ERICK.– Ajá. El día de la Independencia siento que no hace sentir más mexicanos. (Con una sonrisa en la boca) ¡No! Para que me entiendas, me siento bien esos días.

ENTREVISTADOR.– ¿Entonces tú me podrías decir que estás orgulloso de ser mexicano?

Retrato de un joven músico con su instrumento

Retrato de un joven músico con su instrumento

ERICK.– (Seguro) Sí, señor. ¡Cómo no! Orgulloso, orgullosamente mexicano.

ENTREVISTADOR.– Ok. ¿Por qué?

ERICK.– Porque me gusta estár en este México. Siento que aquí las personas somos más cálidas. Somos más transparentes pero luego nos dejamos llevar por otras personas. (Pausa y ahora con tono menos alegre) Por otras gentes, vaya.

ENTREVISTADOR.– Y ahora, ¿qué piensas de tú país, o qué esperas de él en un futuro?

ERICK.– Pues que ya no haya tanta violencia en primer lugar. Ése es en primer lugar, y en segundo, que la gente se ponga a pensar un poquito más en sí mimo; no en los demás sino en sí mismo –como mexicano–.

ENTREVISTADOR.– ¿O sea, tú piensas que el mexicano piensa más en el otro que en sí?

ERICK.– Ajá, en el de a lado. En el “qué tiene él que no tenga yo”.

ENTREVISTADOR.–¡Ah! Entonces no es algo como “en qué lo puedo ayudar”, sino es algo un poquito más egoísta.

ERICK.–No, no, no. Sí, es un poquito más. Como que la gente se ha visto un poquito más egoísta.

ENTREVISTADOR.– ¿Entonces tú esperarías que todos cambiaran esa actitud?

ERICK.– Sí, que se tranquilizaran un poquito más

ENTREVISTADOR.– Que van más como que “qué tengo yo que (Empieza a balbucear)

ERICK.– Como que “qué tengo yo, para poder ayudar”. Mejor dicho, ¿no?. Porque siempre vemos “ay, aquel que ya se compró un carro” pero nunca vemos “Cómo me lo puedo comprar yo” (Pausa y ríen) O sea, por qué no le hecho ganas y me lo compro.

ENTREVISTADOR.– Ahora si tú pudieras cambiar algo del país –o sea me dijiste que no cambiarías nada– pero si tú pudieras cambiar algo – a parte de la violencia que creo ya es general (ERICK afirma)– ¿qué cambiarías?

ERICK.– (Para sí) ¿Qué cambiaría? (Para ENTREVISTADOR) Cambiaría un poco la ley hacia –como te vuelvo a repetir– hacia la gente del extranjero.

ENTREVISTADOR.– ¿Y tú crees que sólo con la ley se pueda?

ERICK.– Yo creo que fomentando la comunicación hacia la misma gente. Que se sepa que entre nosotros mismo no debemos atacarnos, sino al contrario apoyarnos.

ENTREVISTADOR.– Y ahora, cuando te levantas por la mañana ¿Tú qué haces para cambiar al país?

ERICK.–No, no, no. Yo en primera, en la mañana me levanto y doy gracias a Dios y ya sobre una oración espero que sirva.

ENTREVISTADOR.– ¿Pero como una actitud? Decías que no te gustaba el mal humor de las personas.

ERICK.– No pues, pido por los demás. En primera pido por los demás porque para mí el pensar por los demás, avientas una buena vibra para los demás y si estás en una mala actitud, todo el santo día vas a estar con esa mala actitud. O sea, yo siento que si aviento mi oración hacia Dios y ellos la transmiten, siento que todo mi alrededor está bien. ¡Aunque esté mal! pero yo me siento bien, perfecto.

ENTREVISTADOR.– Ya hablamos del fututo del país ahora un poquito de tu futuro individual. (ERICK repite la última palabra) ¿Cómo lo ves ? ¿Qué esperas de él? Digo, como mexicano.

ERICK.– Bueno en primera, como mexicano espero acabar unos proyectos de esto mismo del cilindro para poder ayudar a los demás. Ése sería mi cambio hacia el país también.

ENTREVISTADOR.–Bueno ok. Te agradezco por tu tiempo. Muchas gracias.

ERICK.–Órale, pues.

ENTREVISTADOR BUSCA EN SUS BOLSAS

STAFF.– ¿ERICK, verdad?

ERICK.– Erick González Acosta, para servirle

ENTREVISTADOR.– (Sonriendo) Muchas gracias

ERICK.– No, Gracia a ti.

ENTREVISTADOR.– (Deja una cooperación en el sombrero) Aquí te dejo.

ERICK.– Te agradezco.

ENTREVISTADOR.– No, ¡A ti! Hasta luego

ENTREVISTADOR y STAFF se alejan de la escena hablando en un tono fuerte. ERICK comienza de nuevo sus actividades ordinarias. ENTREVISTADOR y STAFF continúan hablando y en el fondo, a lo lejos, mezclado ya con el sonido del instrumento musical se oye a ERICK gritar “Qué calor” dos veces.

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¿Y la salida?

-Corre, corre, corre. Cae. Intenta levantarte pero resbala. Desde luego vuelves a caer ¿Ja, intentar pararte de nuevo?  Lo lógico sería que te volieras a caer ¿Lo ves? Ya no lo intentes ¡Para qué! Tus rodillas están rojas y heridas. Tus manos, raspadas. Tu tobillo, torcido. Te ordené correr y obedeciste naturalmente pero cuando velo por ti finges no escucharme.

-Jamás te he escuchado, idota. Qué lástima que tu ego no te permita escuchar que tu voz es ignorada. Si me disculpas, descansaré aquí. No tiene caso levantarme mas jamás entenderías, no tiene caso explicarte ¡Para qué!

De la belleza o del reflejo en el vidro del reloj de péndulo

 Horacio Calleja

Soy único, Nadie me comprendería, No sean ciegos, Si tan sólo pensaran y no pasaran nada más por la vida a ver qué surge, entre otros son los comentarios que seguramente son hechos por cada uno de nosotros cuando tomamamos el metro, nos subimos al camión o simplemente nos sentamos en clase de polítca. Hay veces en las que se cree que se es indispensable cuando eso es lo menos certero que viene a mi mente en estos momentos.

Que no se confunda una falta de importancia de uno con la vulgaridad -probablemente cierta- de que cualquiera puede hacer alguna tarea, llámese correr, levantar o pensar inclusive mejor que alguien más. No, se es desechable a partir del momento en el que se encara a lo políticamente correcto. Sí, puede que cada uno sea único, que nadie se comprenda mas que a sí mismo, que todos seamos ciegos ante los demás sin embargo, nunca se sale de la paradoja circular de “resistencia” de cada individuo. Hasta la idiotez más pequeña genera trabajo de fricción en la gran maquina de la cual solamente somos engranaje barato.

El problema no es tanto la habilidad o facultad de los otros, sino la antigüedad que tienen. Ejemplo: el color azul. Cuando se regala algo a un bebé varón debe ser color azul ya que es aquel el color de los niños. Parece que se trata de un axioma que siempre ha estado y curioso es que sea tan antiguo -o tal vez más- que los de Euclides. Incluso más curioso que estos últimos ya hayan sido rotos y el color azul siga presente. Bien lo dice Sábato Antes del fin: lo único que se encamina al progreso son las idealistas matemáticas, todo lo demás va en decadencia – incluido cómo nos relacionamos-.

A más de dos siglos, el hombre tiene como suyo el color refrente al Olimpo y puta refiere a lo lascivo y al cuerpo de la mujer mientras que puto habla de la valentia y honor del hombre; en mi ciudad aún se filtra el término minusvalido y la frase pinche indio. Y el garbanzo de a libra: gente bonita y gente fea ;o lo que es lo mismo según rastreo el origen: gente de bien y gente de mal.

Para Platón existía una relación belleza- verdad-bien. Eso implica que no se es bello por la estética presente sino por la honestidad y los valores que uno tiene,es decir, por lo virtuoso que es alguien. Dicha relación es bilateral, se es bello si y sólo si se es virtuoso. Jamás son introducidos elementos físicos en la ecuación. Desgraciadamente en mi tiempo se ha perdido la condición bilateral y en un imaginario al que se suman más arquetipos se encuentra un tono despectivo al hablar de algunas regiones o de partes de la ciudad. Ahí hay gente fea o Por ahí está feo y muchas veces son zonas marginadas social y económicamente a las que hecemos relación con dicho adjetivo y no es casualidad que ahí no vivan personas blancas y altas por montones.

¿Somos seres horribles y asquerosos por hacer distinción de esta manera? Diré que no pues lo acabo de hacer. No es mi culpa ni la de cualquier persona que lo haga, simplemente ésa es la forma en la que se desarrolló nuestro lenguaje, es como estamos acostumbrados y como seguiremos hablando. La cosmovisión se formó hace varios siglos y nosotros la modificamos lentamente, no para nosotros sino para los que tomarán nuestro lugar. Tal vez sea imposible renegarle al pasado pues él nos educa y como dicta la historia escrita al inicio ni cuenta nos damos que le hacemos caso, que aunque no queramos él nos conduce.

La salida a todo esto no existe.

El pasado nos forjó pero así como se dice que los niños son el futuro, serán el pasado. Eso pasa con todos. Seamos el espejo por el cuál las siguientes generaciónes se disgusten. Insultaban a los homofóbicos, No respetaban al gran empresario que dio trabajo mal pagado a los chiapanecos ya que no veían que quería hacer cecer la economía del país, No vestían a la moda porque los leopardos iban a morir, entre otras que sean sus quejas. No se lee – y tampoco es mi intención- que haya rayos de esperanza en un futuro. Lo que sí debe manifestarse es un sentido de intentar aunque no haya nada. La salida no aparece por ningún lado ¿Por eso hay que sentarnos y esperar? Hace días aprendí que eso era una estupidez.

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Neopachucos

Últimamente la escena hipster ha tomando importancia en la sociedad mexicana. El estereotipo del hipster es una paradoja y sin embargo en el caso particular de la sociedad mexicana es una paradoja que se cree, una paradoja que ya se ha vivido para esta sociedad. Los neopachucos –referidos con anterioridad– no son otra cosa que hipsters que emergen de la cultura mexicana, con  características únicas debido a ésta. El hipster mexicano no es en mi perspectiva el mismo que el de otros lados, éste busca cosas que los otros no, vive cosas que los otros no, anda en paradojas que los otros no.

Orígenes del Hipster

La década de los 40 en los Estados Unidos  (y obviamente en el resto del mundo) era un tiempo donde tu grupo étnico era marcado por la piel e influía de manera notable cómo se desarrollaría el individuo –y yo creo que aún sucede al menos en México– y por ende las relaciones que se tendría con terceros. La divisiones de los roles sociales en base al color de piel se marcan en diferentes niveles y uno que ha sido importante desde la primera mitad del siglo XX es la música.

La música de blancos era el country, mientras que la música de negros era el jazz y el blues.Poco a poco surgieron personas caucásicas que gustaban del jazz por lo que decidieron adoptar el estilo de vida conotado en el estilo músical según la época: el registro lingüístico, la vestimenta, la moral e incluso lo económico. Charlie Parker fue un modelo
utilizado para su “filosofía”. Éste se caracterizó por no tener una moral clara, no creer en instituciones –implicando también el rechazo a las académias–. Mantiene al límite sus emociones y hace lo que sabe: tocar jazz. El jazz es su escape a un mundo que en algunas circunstancias no valían la pena a su manera de ver.

El hipster de los 40 es  el desconocimiento a las reglas de convivencia establecidas para poder relacionarse con el jazz conllevando también la negación de una parte de su origen, apesar de no querer caer en el insulto, el hecho de que los llamar hipster era ya una marca, una distancia entre los unos de los otros, no eran ni blanco ni negros, eran hipsters.

El Pachuco

En una época a diez años de distancia de la ya explicada nace el Pachuco. Su mayor exponente: Germán Valdés(a.k.a Tin Tan). Los pachucos surgieron en Cd. Juárez y en Los Ángeles. Se caracterizaban por su ropa elegante Sigue leyendo

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