La vida de Óscar Olmos

The pain did not grow less but Ivan Ilych made efforts to force himself to think that he was better. But as son as he had any unpleasantness with his wife, any lack of success in his official work, or held bad cards at bridge, he was at once acutely sensible of his disease.

The Death of Ivan Ilych
Leo Tolstoy

Antes de llegar al coche que tuvo que comprar de segunda mano, apagó la computadora y las luces de su pequeña oficina. Para bajar al estacionamiento llamó al ascensor y bajó los doce pisos del edificio. La música de Jazz típica de los elevadores no llegaba a sus oídos pues mientras descendía aún pensaba en lo acontecido hace seis noches. Al pararse ante su coche introduce la llave lentamente en la cerradura. Da una revolución y media a la izquierda y la jala tres milímetros , continua girándola. Finalmente puede entrar a su coche.

La hora pico ya ha terminado y duda acerca del destino que escogería. Oye por el radio que su equipo de futbol ha perdido el partido y opta entonces por la opción de todos los jueves. Se detendría como casi todas las veces ante ellas, platicarían un rato y  subiría a las dos con el mejor cuerpo a su coche. De ahí las llevaría al Hotel Garage más cercano y rentaría el cuarto más barato para después sentir la misma sensación de extrañeza de todos los jueves.

Después de hacer todo esto se ve obligado a pagar por los servicios a las señoritas que lo atendieron. ¿Por qué les tengo que dar propina? A pesar de eso, les da la mitad de lo que le cobraron. En el instante en el que salieron se terminó de abotonar los botones fríos de su camisa percudida. Se termina de vestir y se acuesta sobre la cama. Parece que la vida se le escapa por entre los dientes: sus movimiento son nulos; su respiración, débil; sus ojos cerrados.

Recuerda el ritmo del Jazz que escuchó al salir de la oficina. Entonces cae en cuenta que trabajará al día siguiente y se levanta. Sale del cuarto, paga la renta del mismo y también los destrozos que hicieron las prostitutas al salir de la recamara. Lo esperamos la próxima semana, sr. Ólmos. Nos vemos, corazón. Mientras se aleja, se  pregunta cómo una joven como ella había terminado en ese lugar. Si bien no es bonita de rostro, tampoco es fea. Su corazón es bellísimo. Desgraciadamente esta reflexión se desvanece mientras recuerda todas las fantasías que tiene con ella.

***

Mientras Óscar Ólmos pasa por las puertas giratorias del edificio donde labora y todas las miradas se posan sobre él como si lo atravesaran, el reloj de la recepción se detiene. Sus pasos vigorosos marcan el ritmo de todas las actividades del vestíbulo y los mismos segundos lo dejan brillar. Ninguna persona –y tampoco ningún objeto– se atreve a romper la armonía dirigida por los tacones de Óscar Ólmos y no importa si esto retrasa las actividades del día y tampoco si las dificulta: él es el director de orquestra.

Él no sabe por qué últimamente le encienden la computadora antes de su llegada mas le agradaba. Se sienta y de inmediato comienza a trabajar en el documento de la noche anterior. Diana  Jiménez; sí. Daniel Anaya; sí. Sus susurros retumban en el cuarto de dos metros y medio por lado.  Sus ocho horas de labor seguían una secuencia similar a menos que ella entrara pero él sabe que ya no tendrá más esos ratos de recreación. Óscar extraña cuando se quedaban hasta tarde y todo el piso les pertenecía. Sofía Contreras. Suspiro y silencio. Sí. Él susurra con dolor.

Es la hora de la comida y Sofía pasa por él a su oficina. ¿Vamos a donde siempre, Óscar? Sí, vamos. Caminan juntos como de costumbre pero esta vez no bajarían por las escaleras de emergencia, sino por el elevador. Ya dentro de éste nace un silencio incómodo apaciguado sólo por la molesta música de Jazz que altera gradualmente a Óscar. Llegan a la planta baja y cruzan la calle. Al entrar al café de siempre, ve Óscar la NatGeo del mes y la ojea mientras Sofía escoge la mesa. ¿Sabías que una mantis religiosas macho para tener un orgasmo debe cortársele la cabeza por su pareja? ¡Qué bueno que nunca tuve que hacer eso contigo! Óscar no ríe y Sofia nota que no debió haber hecho ese comentario. La comida continua a través de un silencio perpetuo. Hace dos semanas que volvía ver a Leonardo. Oscar mantiene su voto de silencio.

Cada quien paga su consumo y regresan a las oficinas. Yo nunca dejé los jueves de putas y estoy seguro que Leo tampoco. ¡Óscar! ¡Eres un asco! Por segunda vez en el día Óscar es el centro de atención en el lobby del edificio. El tiempo detiene su trayecto una vez más, sólo que esta vez sí lo puede sentir Óscar. Lo percibe en cuanto Sofía lo cachetea y en cuanto lo abandona con el paso acelerado tan típico de los indignados. Óscar imita al reloj y se congela. Las demás personas en la recepción le hacen un favor y pretenden ignorarlo. Cuando llega a  su respectivo piso comienza a caminar desde las puertas del ascensor hacia su oficina y azota la puerta para hacer saber que no quiere ser molestado.

El silencio nacido en la comida se hace presente entre los espectadores de la pequeña escena de Óscar. Lástima que se retirará en cinco minutos cuando un grito de agonía salga de su oficina.

Abre el documento que todavía no termina. Teclea con gran intencidad y oye llegar un correo. Lo revisa y se trata de su suscripción a la NatGeo. Observa a la mantis de la portada. Avienta los papeles del escritorio. Abre el explorador y busca videos porno. Sofía Contreras. Ya no hay suspiro ni silencio. Agarra unas tijeras del cajón. Él susurraba con dolor. Ahora grita con él.

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Microhistorias del D.F 3.0

En los últimos años ha incrementado el número de personas que escuchan música al andar por la calle. Con la simple observación  en un día cualquiera en el transporte público puede comprobarse. Jóvenes, adultos mayores y parejas inclusive son quienes utilizan audífonos multicolores y fluorescentes en lugar de los pasacalles de la España barroca.

La música que se escucha es tan variada como las personas. Preguntas sobre el género que más se escucha o el volumen al que se escuchan pueden ser un gran campo para investigar pero eso no acontece a este post. ¿Qué pasa con los que no traen audífonos? Ése es el tema a discutir.

En el Centro Histórico de la Ciudad de México se encuentra uno con infinidad de elementos surreales y extraños según la vida standard de un trabajador. A una cuadra del MUNAL hacia Madero, la esquina se convierte en  un escenario. SI bien no capturé al los distinguidos personajes del cuarteto de invidentes, sí tengo en video una improvisación de un grupo de Jazz. Huelga decir que el guitarrista fue visto en el Nueva Orleans, lugar donde se toca Blues y Jazz sobre avenida Revolución.

Chapultepec a pesar de ser un sitio turístico, es desconocido. Cerca de los Baños de Moctezuma –exactamente atrás de estos para ser más precisos– Sigue leyendo

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Construcción

El simple hecho de opinar implica tener una visión sobre algo. Una opinión es una idea sin demostración; un juicio sobre algo que se va a cuestionar. Es una acción simple –en itálica– ya que el proceso para tener una opinión es muy desarrollado y las implicaciones de tener una opinión son extraordinarias.

Para poder opinar, es necesario tener algo sobre qué opinar. Éste puede ser un objeto concreto, un término, un concepto, una acción, etc. Ahora, para poder localizar este objeto es necesario saber que existe de alguna manera: ya sea como una idea o algo palpable. La única forma de conocer la posibilidad de que algo exista es sentirlo.

Estar en contacto con el objeto de estudio es mandatorio. Ya sea oyéndolo o viéndolo. Con los sentidos que tiene el Hombre, se puede conocer a más detalle el objeto. Se analiza y puede verse desde distintos enfoques: se fragmenta el objeto y se analiza por partes o se ve como un todo. En cualquier caso, se tiene la finalidad de tener más información sobre él.

La opinión que se pueda tener de el objeto en este punto es ridícula. Si se describe el objeto como un cubo verde , por ejemplo, es absurdo opinar que el cubo es verde. Conocer más sobre el objeto sólo da herramientas para verlo a través de los ojos de uno mismo, pero no verlo con los ojos del rostro, sino con los de la mente.

Se puede pensar que el cubo es verde –siguiendo con el ejemplo– ya que es viejo y le creció musgo –¡Ah, entonces el cubo esta en la intemperie!–. O bien, alguien lo pintó –Pues así resiste más el material– porque iba a usarlo de ornamenta –aunque para eso lo hubiera pintado rojo–. Puede ser el caso que todos los demás cubos –porque hay más seguramente– son verdes también o porque el verde evoca lo ecológico –no es sorpresa que esté de moda– y se quiere que en el futuro se recuerde tal movimiento social. Otra opción es que al cubo le gusta ser verde.

Todas las simples opiniones mencionadas arriba implican: recordar procesos totalmente distintos al caso que se ocupa y una transferencia de sus principios a uno nuevo, explicaciones con hechos que ya se saben ciertos, encontrar sucesos que tomaron lugar en el pasado que satisfagan que el cubo sea verde, eventos futuros que se desprendan del cubo verde que pueden o no ser excluyentes entre sí, es decir, que pueden suceder varios al mismo tiempo o sólo uno entre todos, de igual manera se toma en cuenta el imaginario colectivo, esqueletos de parámetros que se comparten por más de uno –en el ejemplo la relación ecología-verde–.

La opinión para ser dada requiere que el objeto sea visto en realidades posibles que satisfagan su razón de ser o de comportase. Tales realidades están moldeadas por quien las imagina o piensa –nótese que ya no sólo se siente, sino que va más allá–. Pero al ya pensarse y comprobar con la experiencia, la opinión puede fundamentarse y sostenerse en argumentos más sólidos, y como ya no carece de una demostración, se habla de algo diferente. Ahora se habla de una Interpretación.

Interpretar implica Opinar pero no viceversa. El cubo no es verde porque quiere pues es inanimado. No hay una demostración de que pueda ser posible tal evento y todos los enlistados arriba, sí son posibles. Pero para que hayan podido ser posibles se sometieron a un proceso de transformación en una realidad hipotética.

EL objeto pasó por la mente de su observador, por sus experiencias, sus enseñanzas adquiridas, sus convenciones, sus futuros y sus pasados. El observador, al interpretarlo le dio al objeto parte de su historia. El objeto, ya interpretado, es entonces una creación de quien lo vio; el objeto tras la interpretación es una construcción de quien lo percibió. Interpretar es –en cualquier ámbito humano– crear.

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100. CARL SAGAN: Pale blue dot

100. CARL SAGAN: Pale blue dot

El punto azul pálido sobre la franja café es l aTierra

El punto azul pálido sobre la franja café es la Tierra

Carl Sagan es uno de los científicos –específicamente astrónomo– más conocidos a nivel mundial. Se debe tal vez a la amplia labor que ha llevado por mucho tiempo, la cual consiste en difundir ideas científicas principalmente. Ha publicado varios libros pero en este post nos atenderemos a uno homónimo a este escrito.

Pale blue dot fue en un principio una fotografía (Izquierda) tomada por el satélite Voyager I para una serie de retratos de la Tierra. Esta imagen inspiró el libro de Sagan. En éste él profundiza la levedad de Tierra con respecto a la inmensidad del Universo.

Nos habla de qué tanto significa la Tierra para nosotros; entabla sus pensamientos más cálidos e íntimos sobre el planeta y también algunos actos barbáricos que se han cometido por él. Sin embargo, no cabe duda que el texto se antoja más para leerse con un tono de asombro y maravilla que otra cosa:

From this distant vantage point, the Earth might not seem of any particular interest. But for us, it’s different…2013-01-21-sagan

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Inclusividad

El Museo Memoria y Tolerancia era el destino que el administrador de este blog pensaba recorrer el sábado 29 de Junio. Sin embargo, a dos cuadras del camino algo se manifiesta frente a mis ojos: ¡Marcha del orgullo gay! La disputa de qué debería hacer a continuación era debatida por visitar un museo considerablemente atractivo, o bien, formar parte de la marcha y llegar a la plancha del Zócalo capitalino con gays, transexuales, vestidas, heterosexuales con consignas como  Amo a mi hermano gay, y qué, etc.

La decisión se tomó en cuanto recordé que en primer lugar pensaba ir al Museo de Memoria y TOLERANCIA. Qué hipócrita sería si no apoyaría la marcha. Todo lo que he escrito y hablado sería puro discurso sin un fondo sólido. Así que recordando la Misión del Museo decidí acompañar –junto con mi papá–  la marcha.

 Misión

Difundir la importancia de la tolerancia, la no violencia y los derechos humanos. Crear conciencia a través de la memoria histórica, particularmente a partir de los genocidios y otros crímenes. Alertar sobre el peligro de la indiferencia, la discriminación y la violencia para crear responsabilidad, respeto y conciencia en cada individuo.

Estudiantes

Estudiantes

Nunca había formado parte de una marcha de esta índole mas percibí de inmediato una diferencia que, espero, se fundamente en el nombre de la marcha. El aire que se respiraba en el camino a la meta era alegre. Si bien es cierto que en otras marchas en las que he participado* también se cantaba, se saltaba y existían juegos de palabras donde se incluía a los espectadores, también es cierto que al final uno termina con un mal sabor de boca. Uno está de luto normalmente pues se sabe que al final las cosas no cambiarán pues a quienes pueden cambiarlas les vale verga… pero esta vez se vivía un Carnaval de principio a fin: erotismo, ternura y una explosión gay ( felicidad).

El arcoíris desaparece

Breve será la duración de esta sección que no pienso omitir pero tampoco Sigue leyendo

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Microhistorias del D.F. 2: El vuelo de la paloma

Recuerdo algo que me comentó alguna vez una estudiante de psicología cuya fuente eran las palabras de un profesor suyo. “La ciudad de México es una ciudad surreal. Piénsenlo.” Después supe que esto mismo lo pensó André Breton cuando vino a la capital del país. No es secreto que nuestras tradiciones y costumbres están invadidas por un pensamiento mágico extraordinario y muchas veces se confunde la realidad de la ficción. Pues bien, si el cerebro no puede distinguirlas… ¿Por qué nosotros habremos de hacerlo?

Ejemplo #5

La comida fue disfrutada por los comensales. Aquella fue la primera vez que el restaurante fue visitado por aquella pequeña familia. Lo más consolador de la noche fue vivido cuando la atmosfera era transformada por la caída de la noche.

Los acordes eran generados por un rasgueo suave proveniente de los dedos de un adolescente. La melodía dominante interpretada por su compañero era sonada por los pulmones de un barbudo. Un tono melancólico e intelectual era patrocinado por el aliento metálico del instrumento. El papel de Ringo Star era interpretado por una caja de ritmos básica.

¿Por quién hubiese sido pensado? La perfección de la velada fue consolidada por una canción. She loves you, yeah consolidó la perfección de la velada.

Músicos en coyoacan

Músicos en Coyoacán

Ejemplo #6

–¿Cuánto cuestan? –dijo el señor en el pórtico y uno por tres y dos por cinco fue su respuesta.

El niño tímido y mudo, más debido a su corta edad que a lo extraño que le resultaba la situación asintió con la cabeza mientras el hombre lo veía a través de sus gafas. Amablemente le dijo que le compraría dos con una voz consoladora; casi cálida. Los ojos del niño se abrieron tanto y sus pupílas se dilataron por el confort que esa oración le causó. Nunca se habían visto ojos más grandes.

El hombre le dio cinco pesos en una sola moneda y el niño los guardó Sigue leyendo

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Nadie escapa al tiempo.

Nadie escapa al tiempo.

Hoy inicié sesión después de no haberlo hecho por al menos un mes. Y resulta que me entero de mi tiempo en WP. Sé que he descuidado los posts pero en tiempo vacacional me aseguro de escribir las ideas que sólo están en mi cabeza y que aún no salen.

(Sí, eso se traduce a un “Habrá post esta semana.”)

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03/06/2013 · 17:26