Archivo mensual: junio 2012

Microhistorias del D.F.

Leí hace tiempo Apocalipstik de Carlos Monsiváis y recientemente me pregunté dónde habían quedado esas historias y lo único que se me ocurrió era que simplemente estaban sucediendo y yo no las veía. Pensé que si eso era cierto, las historias deberían ser contadas. En una ciudad donde la gente vive bajo un estrés constante no existe tiempo para eso, las relaciones incluso al comprar algo en la tiendita de la esquina son cada vez más frías. ¿En serio la ciudad más grande del mundo no tenía historias que contar como las que describe Monsiváis?

Paul Auster fue el compilador de los cuentos contenidos en Creía que mi padre era Dios: relatos verídicos de la vida americana. Dichos cuentos fueron entregados a él al pedirlos para que se transmitieran por radio y el resultado fue tan amplio que juntó los más interesantes a su vista. Los Estados Unidos siempre han sido un foco de atención para personas extranjeras (interesantes ya de por sí) y la vida estereotipada siempre es divertida, al igual que acciones extraordinarias. Pues relatos de los tres tipos se encuentran en este trabajo.

Entonces si muchas páginas se llenaron de la vida de las personas de una sola ciudad, cómo es que en una de mayor tamaña no se vive lo mismo, es simplemente imposible sin embargo, no contaba yo con una prueba sólida para garantizar que las historias que se viven aquí son de gran cantidad y que debían de ser accesibles a todo tipo de testigo en cualquier lugar.

Tuvieron que pasar dos semanas para encontrar algo que estuvo en mi frente todo el tiempo. La prueba que esta ciudad tiene grandes historias es que yo he estado en muchas y me han contado bastantes. No se trata de las Sigue leyendo

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